En la UCLA, uno se encuentra siempre cubierto por diversas redes inalámbricas
que conectan todo, desde computadoras hasta teléfonos celulares.
La gente camina hablando continuamente en sus teléfonos celulares,
conectando sus oídos y su atención lejos de su posición
en el mundo real. Este proyecto propone utilizar el mismo sentido
que la gente utiliza para “escapar” del campus para conectarlos
con su espacio sonoro real. Tomando a cada hora las variaciones del
viento, desarrollé un código para crear una sonificación
-representación sonora- de estos datos para luego reproducirla
a través del carillón del campus. Durante 8 días,
a las 5 P.M. (minutos después del atardecer) interpreté
piezas de 3 minutos representando el viento de las últimas
24 horas en el teclado del carillón. Carillón de viento
propone una abstracción y una recomposición de los movimientos
del viento durante cada día reproducido de tal modo que pueda
ser oído en cualquier punto del campus.