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Back cover text:

Through the technological exploration of poetic resources such as liminarity, reversibility, phantasmagoria, synesthesia, Bonadeo turns his interventions into a continuous play of perceptual paradoxes […].

With a dreamlike cohererence and few exceptions, Bonadeo's trajectory has produced situations rather than works. Not objects but transitions. Interventions whose primordial materiality is energy [

Alba magica: magic dawn, white magic, in the almost alchemical terms displayed through the title of this anthological book and dwelled on by the accompanying text of the philosopher-astrologer Jorge Bosia. A summation that articulates and illuminates, in shining opposition to the accumulation of dissonances and violences through which so much art, associated to new forms of power, darkens the night of our times.

Gustavo Buntinx

 

 

Texto contratapa:

Mediante la exploración tecnológica de recursos poéticos como la liminaridad, la reversibilidad, la fantasmagoría, la sinestesia, Bonadeo hace de sus intervenciones un juego continuo de paradojas perceptivas […].

Con soñada coherencia, y pocas excepciones, a lo largo de su trayectoria despliega un conjunto no de obras sino de situaciones. Que son en realidad transiciones. Intervenciones cuya materialidad primordial es la energía […].

Alba mágica, magia blanca, en los términos casi alquímicos del título de esta exposición antológica y del texto preparado por el filósofo y astrólogo Jorge Bosia para el volumen que la acompaña. Una suma que articula e ilumina, contra el encimamiento de disonancias y violencias mediante el que tanto arte vinculado a poderes nuevos oscurece la noche de nuestros tiempos.

Gustavo Buntinx

 

 

Una obra contra el sistema binario
SOBRE EL LIBRO DE LA OBRA DE MARTIN BONADEO
Por Gustavo Buntinx Para Página 12

"Uno está rodeado permanentemente por cielo", escribe Martín Bonadeo, "que es un espacio al que uno puede acceder sin necesidad de morir". Una parte determinante de su producción podría interpretarse desde ese anhelo. Desde esa metáfora que, sin embargo, actúa al mismo tiempo como una descripción estricta: revelar tras la grisura del cielo raso la intensidad, la densidad del cielo cósmico. El cielo pleno, proyectado en lentes esmerilados que refractan el descendimiento lumínico de las lucernas ("Cielos bajo cielo", 2008, "Vitrum Hotel" y "Galería Dacil Art", Buenos Aires). O reflejado en cuatro espejos subterráneos que prolongan las lumbres solares, incluso lunares, hacia lo oscuro de un túnel peatonal de cincuenta metros, donde la existencia de una planta depende de ese artilugio. Que es también un calendario astral, un demarcador de solsticios en consonancia (post)moderna con los observatorios ancestrales ("Cielo bajo tierra", "Cruce de Artes", Buenos Aires, 2005).

Lo arcano, lo arcaico, infiltrándose en la actualidad pedestre de nuestras ciudades profanas. Una cotidianeidad de cemento que Bonadeo fisura para injertar en ella el artificio de lo natural. Fotosíntesis bajo el asfalto. O germinación sobre el metal. Y desde un doble extrañamiento. En "Choclo interactivo" se intenta transformar en cultivo de maíz un poste de luz ya transformado por otros en espacio de arte: la Galería del Poste, ubicada frente al Centro Cultural Ricardo Rojas en Buenos Aires y destinada a exhibiciones varias. A fines de 2005 y durante tres semanas, Martín recubre ese hito vertical con centenares de choclos híbridos, cuya contextura siempre uniforme se ve interferida por la presencia ocasional de variedades autóctonas, "más ricas en forma y en color". La grilla así obtenida ofrece una posibilidad binaria al motivar intervenciones de la "fauna urbana" (pájaros, ratas, hombres) que al desgranar las mazorcas las pixela: las recompone como ausencias y presencias, ceros y unos, de acuerdo con una programación incierta. Pero no necesariamente aleatoria: "¿Qué criterios estéticos utiliza una paloma que anida en la cornisa de un edificio neoclásico a la hora de alimentarse?", es la pregunta sesgada que anima esta experimentación física.

Metafísica. Deliberada o no, hay una simbolización espiritual en el ave alusiva que esa frase privilegia como agente de transfiguraciones desestabilizantes para cualquier oposición maniquea entre natura y cultura. Y para cualquier sentido convencional del arte urbano. No una estetización, sino una fructificación de la ciudad. Visibilizar sus energías ocultas. Como alimento y como código. Orgánico.


Tiempo/Espacio (Omnia est vanitas)

Con soñada coherencia, y pocas excepciones, a lo largo de su trayectoria Bonadeo despliega un conjunto no de obras, sino de situaciones. Que son en realidad transiciones. Intervenciones cuya materialidad primordial es la energía. Y el tiempo: "Vanitas en tiempo real" es el título de una instalación paradigmática (2002-2007, Galería Olga Martínez, Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires) que captura y diluye la imagen del espectador en los contenidos inestables de un reloj de arena diseñado a escala humana. El entorno sombrío, el sideral paisaje sonoro (obra de Oliverio Duhalde), incluso el aroma a naftalina, dramatizan la dispersión ante nuestros propios ojos de nuestra imagen propia que se enajena. La disolución del sujeto, el desvanecimiento del ser, bajo un discurrir inexorable que es el de la suprema intuición barroca: estamos hechos de tiempo. Y de barro seco: dios Chronos se agita entre esas arenas movedizas que nos configuran y consumen. Nuestra identidad y presencia es un polvo que se disgrega hasta revelarnos como la sola luz reflejada apenas en una ampolla, en una arcaica superficie vítrea. Una fantasmagoría.

Una fugacidad, una fuga. Utópica. Atención a la fragilidad conmovedora de los tres (tres) dispositivos ópticos concebidos para otra instalación de 2008, asociable a la anterior desde su propio título ("Tres minutos", Galería Isidro Miranda, Buenos Aires). Y desde la condición efímera de los receptáculos de cera que amenazan derretirse por las velas encendidas en su interior como luz vacilante para la proyección dudosa de temporalidades inciertas: el cuarzo digital se vislumbra borroso, el segundero analógico gira en sentido contrario, los granos del reloj de arena caen hacia las alturas. "Un intento fallido", explica Bonadeo, "por volver el tiempo atrás".

Pero en la falla está el acierto. En su precariedad, en su condición ilusa, en su ilusionismo condicional. El papel asumido por Bonadeo en esta pieza no es el del prestidigitador o el del místico, sino el del teólogo. Su búsqueda es la perturbación de la conciencia, no el deslumbramiento de los sentidos. La interrogante de Dios, no su afirmación profética. El ejercicio espiritual de la duda metódica.


Ser/Estar. (Sinestesias)

"Quid si falleris? Si enim fallor, sum" ("Pues, ¿qué si te equivocas? Si me equivoco, soy", San Agustín, De civitate Dei). Hay en tales proposiciones artísticas una relación filosófica con las indagaciones cartesianas sobre el ser y la materia, también sobre el ser y el estar. Las confrontaciones de la reflexión abstracta y de la conciencia perceptiva, de la res cognitiva y la res extensa. Complejizadas, además, por las incitaciones poéticas de la sinestesia. La confusión de los sentidos.

La percepción intersensorial. El entrecruzamiento de estímulos entre la vista, el olfato y el oído, a veces también el tacto y el gusto. Correspondencias vislumbradas ya por Charles Baudelaire que parecieran despertarse, como un eco lejano, en los intersticios de las inquietudes de Bonadeo. En ocasiones con una estelaridad sutil, como en las tres (tres) instalaciones suyas de 2008 donde centenares de termómetros artesanales configuran naturalezas o geografías vítreas de savia mercurial. Artefactos científicos elementales para una compleja experimentación artística. Y espiritual. Es la presencia indeterminable de los propios espectadores la que activa luces e introduce calores corporales, alterando las condiciones microambientales captadas por ese instrumental incierto. Modificaciones mínimas de temperatura distintamente registradas por cada uno de los termómetros que así florecen o estallan ("Termosíntesis", "Vitrum Hotel", Buenos Aires). O desdibujan las líneas de mares y firmamentos sugeridos por sus humores verdosos o azulinos, sus fluidos acuosos o celestiales ("Horizontes variables", Galería Isidro Miranda, 2008).

La primera de esas propuestas incluye una intervención sonora. La segunda admite la interacción táctil del público. Una tercera (Pasto termosintético, Arteba, Buenos Aires) añade a tales estímulos posibles el rociado esporádico de fragancias que moderan las temperaturas, sensualizando con aromas vegetales el entorno de una caja colmada de tierra para el sembrío emergente de seiscientos termómetros llenos de pigmento clorofílico. La percepción buscada era la del crecimiento del césped, en desafío abierto a la imposibilidad de plasmar desde la pintura esa temporalidad multisensorial. Se trataba de obtener una representación pictórica tridimensional y dinámica, señala el artífice. Y al mismo tiempo una intuición renovada de la fotosíntesis, "energía luminosa convertida en energía química mediante un proceso natural y equilibrado". Una reflexión sobre "el origen de la pigmentación y su importancia en el origen de la vida".

La vida y sus manifestaciones sensibles. Como en el bosque de símbolos de Baudelaire, en el trabajo de Bonadeo los sonidos, los olores, los colores, se responden. También los sabores: el giro crucial podría ubicarse en una intervención temprana, menor en apariencia pero decisiva. Figuras desbordadas (2002, Galería Olga Martínez, Buenos Aires): la metamorfosis de tres (tres) "formas puras", tres sugestivas presencias geométricas (círculo, rosca, esfera) moldeadas con sendos alimentos esenciales (zapallo, chocolate, leche), triturados y congelados para derretirse sobre igual número de recipientes. Músicas obtenidas mediante interpretaciones algorítmicas de textos sobre las nociones topológicas del borde acompañaban todo el proceso, acelerado por los calores de las luces expositivas puntualmente dispuestas frente a cada una de las figuras. Como en una caverna platónica, las sombras así logradas –y al final desaparecidas– protagonizaban el drama de la transustanciación de la materia en tiempo que se diluye en espacio.


* Curador independiente y crítico de arte peruano. Fragmento del ensayo "Contra el sistema binario", incluido en el libro Alba mágica MMX, de reciente aparición, que resume una década de trabajo del artista Martín Bonadeo; publicado en el marco de la Ley de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires.

nota completa: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-162354-2011-02-15.html

 

 

Bonadeo: tecnología y sensibilidad

Por Laura Feinsilber para Ambito Financiero

Martín Bonadeo (Buenos Aires, 1975) es conocido por sus intervenciones específicas, interactivas, urbanas. En 2003 le fue otorgada una Beca Antorchas para estudiar en Hypermedia Studio, UCLA, Los Angeles, y en 2005 recibió el Gran Premio al Arte y Nuevas Tecnologías de la Fundación Telefónica por «Moebius Display», escultura lumínica dinámica; pantalla experimental de LED monocromáticos

Entre las instalaciones realizadas en 2007 hizo una de carácter fotográfico para «Pampa, Ciudad y Suburbio» en la Fundación Osde y en 2008 participó en la Galería Objeto a en «Estados del Agua», bajo la curaduría de Graciela Taquini. También participó en «Extranjerías» (Fundación Telefónica) y en «Tecnología, Naturaleza y Subjetividad» (Galería ArteXArte). Recientemente participó con su obra «Hope», intervención específica para Fase 2 en el Centro Cultural Recoleta.

Este es el abreviado currículum, que va desde los inicios en 1994 hasta 2010, de un artista que reconoce en la fotografía, la puerta de entrada de su producción artística, disciplina con la que convivió desde su infancia ya que su padre fue un gran aficionado.

Una constante en su obra es el interés por la luz; ha realizado investigaciones en torno a ella y al calor, que fueron a su vez, el germen de su interés por la tecnología. La mayoría de sus proyectos tienen que ver con el funcionamiento de las cosas: «reconstruir un aparato para subvertir su orden y volver a construirlo es la operación más común que hago».

Martín Bonadeo confiesa que no es pintor, ni dibujante, ni escultor ni fotógrafo. Pertenece al grupo de artistas de hoy con un pensamiento ecléctico que puede experimentar múltiples formas expresivas. Una muestra de Nam June Paik en Nueva York en 2000 fue disparadora de su intención de hacer arte. La fotografía le era insuficiente, no era cuestión de colgarlas solamente, buscó proyectarlas en el espacio, generar un ambiente, que la gente entrara en su obra y la vea desde adentro. Así sucede, por ejemplo, en «Vanitas en tiempo real» (2002) que incluye el cuerpo del espectador quien debe pensar sobre su duración en este mundo frente a un reloj de arena que corre.

En 2004/05 hizo una intervención urbana en San Francisco (EE.UU.): proyectó una vela de 20 metros que se iba consumiendo con el correr de los días, su intención era quebrar la rutina de la gente que pasaba todos los días por el mismo lugar, idea que está en la base de su creencia en el poder transformador del arte.

Estos conceptos provienen de una entrevista que le hiciera María Iovino, capítulo importante del libro bilingüe castellano-inglés, «Alba Mágica MMX». recientemente editado por el artista. El título viene del poético texto introductorio, «Magia negra y Magia blanca» del filósofo y astrólogo Jorge Bosia que juega literariamente con los efectos de la luz, de los colores, de su magia.

Gustavo Buntinx en su texto «Contra el Sistema Binario», con el lenguaje crítico que lo caracteriza, hace un erudito recorrido por las obras del artista y se interna por los meandros tecnológicos, filosóficos, políticos y hasta religiosos de su obra.

Hay una muy cuidada descripción de sus intervenciones específicas a cargo de diferentes autores y las correspondientes imágenes han sido tomadas por destacados fotógrafos de nuestro medio.

Un bello libro que nos introduce en la obra y el pensamiento de un artista que aborda la tecnología con sutileza y sensibilidad: «Yo pienso parte de mis obras como altarcitos contemporáneos de adoración»

Nota completa
http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=564762

ALBA MAGICA MMX

304 páginas

Un producto cultural de Mecenazgo Buenos Aires

buenos aires 2010

PUNTOS DE VENTA

Tienda MalBA, Av. Figueroa Alcorta 3415, Buenos Aires

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