Fluidos vitales
Instalación reactiva
Praxis Gallery, Buenos Aires, 2010 / Artbo, Bogotá, Colombia, 2010

La instalación “Fluidos vitales” propone una representación pictórica dinánica de las variaciones que implica la vida. En un cilindro blanco y bajo una cúpula acrílica se ubican 36 termómetros de alcohol rojos. Los capilares de vidrio se disponen radialmente alrededor de una lámpara incandescente conectada a un sensor de presencia. Cuando un visitante se acerca la pieza, la lámpara se enciende, comienza a emitir calor y el nivel de rojo en los termómetros comienza a subir. Cerca de la pieza se ubican unos carteles con la inscripción "Atención: Fluidos Vitales. El exceso de presencia humana puede destruirlos". A los pocos segundos, la lámpara se apaga y los termómetros bajan su nivel. La mayoría de la gente ignora el cartel o simplemente no lo lee y se queda en el espacio demasiado tiempo. Cuando no soportan más, los bulbos revientan "sangrando" su contenido dejando a otros espectadores sin la posibilidad de experimentar este fenómeno. En su estallido manchan la base sobre la que están ubicados. Para que siempre quedan algunos termómetros vivos en la pieza, se reemplaza periódicamente un disco de papel blanco (que funciona como base) y los termómetros rotos, dandole una continuidad a la pieza. Los discos de papel manchados por los espectadores previos y los termómetros rotos también se exhiben como evidencia del paso del tiempo.


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