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intervención urbana
Un dispositivo tipo split-flap (como los que se usaban en los aeropuertos y terminales de trenes en los a&os 70) de 7 caracteres se ubica dentro del Espacio de Fundación Telefónica. Cada uno de estos módulos contiene 30 caracteres que incluyen las letras del alfabeto y algunos signos de puntuación. El cartel tiene una dimensión total de unos 30 cm. x 7 cm. de alto. Todos los caracteres se mueven cada 1 minuto para quedarse fijos en una nueva letra. Solamente el primer y el último módulo no se mueven sino que se quedan siempre en las mismas posiciones, la letra “P” y “O” respectivamente. El resto de los caracteres varía constantemente formando las palabras “PUBLICO” o “PRIVADO”. Este cartel está ubicado dentro de una viga sobre la puerte en la recepción del Espacio de la Fundación Telefónica a unos 3 metros de altura. El cartel está filmado y esta imagen se proyecta desde una de las ventanas del esapcio en la vereda de la Plaza Vicente López (al lado de la reja). Esta imagen tiene una dimensión de 5 metros de ancho x 1 metros de alto. El sonido característico de esta tecnología producido por el cartel también es amplificado y “proyectado” a la plaza.
cartel split flap de 7 dígitos
espacio fundación telefónica buenos aires 2009

EXTRANJERÍAS
Por Néstor García Canclini y Andrea Giunta

No hacemos la experiencia de ser extranjeros sólo al cruzar fronteras y cambiar de país. En el lenguaje ordinario se nombran con esta palabra otros modos de extrañamiento como los que suceden al pasar de lo analógico a lo digital o de la ciudad letrada al mundo de las pantallas, en el que los jóvenes actúan como nativos y los adultos aprenden con dificultad un lenguaje nuevo. La exposición Extranjerías tiene como punto de partida un proceso de investigación y dos coloquios en los que antropólogos, artistas, críticos de arte y literatura, sociólogos y especialistas en comunicación exploramos varios modos actuales de restringir el tránsito de lo propio a lo diferente.

Algunas obras presentadas en esta exposición aluden a desplazamientos geográficos, donde la multiplicación de muros y la exasperación de las discriminaciones contradicen la fantasía de que las comunicaciones globales nos hacen a todos vecinos. Pero tanto las ciencias sociales como la exploración artística hacen visibles también extranjerías referidas no sólo al que está del otro lado de la frontera sino al otro cercano que desafía nuestros modos de percibir y valorar. Hay segregaciones que nos hacen sentir extraños en el lugar natal o incitan a irnos del país. A veces, se trata como extranjeros a los disidentes o a quienes se sienten desubicados ante los cambios. También se replantea la oposición adentro/afuera cuando muchos prefieren no pertenecer, no ser incluidos ni en los órdenes hegemónicos ni en los subalternos (por ejemplo, artistas, intelectuales y amplios sectores de jóvenes). La extranjería suele derivar del exilio y también puede ser una elección.

En las artes y los medios audiovisuales, la ambivalencia aparece en los saltos tecnológicos que crean discontinuidades entre tradiciones orales, escritas y representaciones digitales. En ocasiones, la extrañeza entre códigos culturales distintos se aminora con las traducciones: la narrativa reinventada en la escena digital como blogs, la iconografía de la historia del arte reciclada en videoclips y videojuegos.

Estas interacciones –entre nacionalidades, entre modos de representar las identidades, entre géneros y lenguajes artísticos, entre prácticas artesanales y tecnológicas- tal como fueron elaboradas en los coloquios de 2007 y 2008, se analizan en el libro Extranjeros en la tecnología y la cultura, recién publicado por Ariel y Fundación Telefónica.

Para la exposición actual se invitó a los artistas participantes en los coloquios y se convocó a algunos más. Carlos Amorales, en su “Historia de la música pirata”, distribuye aleatoriamente 3000 cds sobre y entre las figuras de personajes inventados, cuestiona las relaciones entre original y copia, entre su léxico visual y su participación en el grupo de rock “Nuevos ricos”. La práctica de artista visual fluctúa ente imágenes pintadas en discos, personajes enigmáticos que danzan y la música que envuelve la instalación: “poder operar en ámbitos que no son estrictamente del mundo del arte”, o entre varias artes, instituciones y circuitos ajenos a ellas hace posible, dice Amorales, pertenecer a varios espacios a la vez, pertenecer y salir.

“Where are you from” designa un proyecto de investigación, registro en video y narración mediática de Pat Badani. Sus 16 videos de 3 minutos cada uno, algunos en inglés, otros en francés y subtitulados en español, permiten al visitante armar un recorrido entre lenguas y relatos de arraigo y desarraigo. Orígenes y nuevas localizaciones son espacios trans: de extranjerías, tránsitos y traducciones.

La alternancia entre lo propio y lo ajeno ocurre entre modos distintos de apropiación. Martín Bonadeo visualiza la oscilación entre lo público y lo privado en carteles donde esas palabras se suceden una y otra vez, como en los tableros de los aeropuertos o las estaciones de trenes. Este juego se potencia al hacerse en una institución privada abierta al público, a lo público. También porque la oscilación entre esos antónimos se proyecta desde el espacio semiprivado-semipúblico de la sala de exposición hacia afuera del edificio, interviene el espacio público.

Mariana Castillo sitúa su obra, como otras suyas anteriores, en la extrañeza que emerge cuando los lenguajes de distintas disciplinas –artes, ciencias- van cruzándose. ¿Se arma una polifonía, se conectan distintas vías de conocimiento, o el azar ordena-desordena estructuras (instituciones, programas, archivos) haciéndolas coexistir con el caos? El artista y el espectador pueden arribar a ecuaciones personales diferentes, generar una especie de “maquina espasmódica”.

¿Cómo se ubican en una institución artística situada en el centro de la ciudad adolescentes de la periferia de Buenos Aires? Roberto Jacoby busca las respuestas dándoles cámaras de video e invitando a esos actores, habituados a tecnologías recientes (por ejemplo, el teléfono celular), a filmar lo que ocurre en un objeto técnico “antiguo”, el ascensor de la sala de exposiciones, o lo que ellos ven desde ahí. Mirar y ser mirado. ¿Quién es más extranjero y respecto de qué?

La obra de Jorge Macchi plantea paradojas que nos colocan en sucesivas situaciones de desconcierto. Los objetos producen contextos no previstos --como los renglones de una hoja de carpeta que el dibujo de Macchi pone en movimiento, o un cerebro que se comporta como una nube, se asemeja al plano de una ciudad o se convierte en la copa de un árbol--, las cosas comunes se vuelven ajenas o nuevas. El dibujo sutil, el rastro veloz de la acuarela, nos llevan a una mirada cercana para inmediatamente esbozar una sonrisa.

La extrañeza es lo que vincula a los personajes de Solo de tambor, el video de Liliana Porter en el que conviven o se suceden muñecos de bazar o de historieta que miran un cuadro famoso, se casan, besan al Ché, bailan, son accionados por una mano que les da cuerda, están al borde de una silla, compiten mecánicamente, son interrumpidos por chinos hieráticos o por alumnos de libro de texto, también con miradas fijas, que entonan un canto patriótico. Una clave de su expresividad está en sus miradas, que la filmación y la narración multifocal descongelan, o la cámara les crea una subjetividad al hacerlos girar, al acercarlos o alejarlos. Otra clave reside en los close ups y las interrupciones súbitas que dejan el relato abierto. La escena final que reúne a todos parece una asamblea de extranjeros.

Los discursos científicos y de las artes visuales se interrogan recíprocamente sobre sus creencias y supuestos en Papers, la pieza de Mariano Sardón, que remite a textos de física y álgebra de los que fueron removidos los nombres de sus autores: quedan su tiempo de elocución, su ritmo, lo implícito. Algunos fueron escritos en alemán, otros en inglés o en francés. El artista desdibuja su sentido sabio al destacar las tipografías, sus formas visuales. Dos módulos automáticos, cada uno con un proyector, se desplazan sobre rieles y proyectan teoremas sobre un papel: ritmos, estelas de luz, “demostradores” de una poética más que de una formalización científica.

Hasta dónde puede llegar la formalización de los saberes es también la preocupación de Leonardo Solaas al averiguar si pude construirse un mapa de los deseos. Wish café es un experimento desarrollado durante varios meses de 2009 proponiendo una red social en Internet donde los participantes se definen solo a través de lo que desean. En la muestra se exhiben visualizaciones dinámicas de ese paisaje y el visitante puede navegarlo. Si lo que aparece y nos conecta en la red es lo que deseamos, o sea lo que no tenemos, cabría verla como una anti-red, “una trama de agujeros”. Al mostrar lo que nos falta, ese que aparece es nuestro extranjero.

Un baño simple y tradicional como el que nos propone Tamara Stuby puede ubicarnos frente a preguntas íntimas, personales, elementales: quiénes somos, dónde estamos, dónde quisiéramos estar, cuál es nuestro lugar. En el ritmo de la exhibición, la inesperada aparición de un espacio cotidiano se transforma en una pregunta desconcertarte. Un baño con ciertas indicaciones, marcas de la pose fotográfica, que nos enfrentan al encuadre de nuestro rostro, de nuestra imagen.

“Where are you?” se pregunta en el video de Liliana Porter. “Where are you from?” es la pregunta de Pat Badani. ¿Estamos o venimos? ¿De qué materias están hechos nuestros deseos, nuestros discos piratas, las maquinarias que nos ponen en marcha o en las que buscamos descifrar lo que leen la ciencia y el arte? ¿Cómo se articulan esas partes que a veces llamamos público o privado, estructuras o azar, espejos o papers?

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urban intervention
A 7 characters split-flap-type device (such as those used in airports and train terminals in the 70) is located at Telefonica Foundation's main entrance. Each of these modules contains 30 characters including the letters of the alphabet and some punctuation. The board has a total size of about 30 cm. x 7 cm. high. All characters are moved every 1 minutes to stay fixed in a new letter. Only the first and last module will not move but remain always in the same positions, the letter "P" and "O" respectively. The rest of the characters is constantly forming the words "publico" (public) or "privado" (private). This sign is shot and this image is projected from one of the windows to the sidewalk of the Plaza Vicente López (next to the fence). This image has a size of 5 meters wide x 1 m high. The characteristic sound of this technology produced by the board is also amplified and "projected" to the plaza.
telefonica foundation's space buenos aires 2009
7 digit split flap board