Figuras desbordadas
Instalación
Olga Martínez Galería de arte, Buenos Aires, Argentina, 2002

Tres figuras congeladas: un círculo, un toro de revoluciones -rosquilla- y una esfera hechas a partir del mismo volumen de puré de zapallo, chocolatada y leche respectivamente colgaban en tres nichos sobre tres platos hondos iguales. Una luz puntual pegaba sobre cada una de estas figuras proyectando una sombra que variaba con el movimiento y el paso del tiempo. Las figuras emanaban olores mientras se derretían al compás de una música electroacústica especialmente compuesta a partir de frases de una tesis física sobre la noción de borde. Horas más tarde, los tres platos se encontraban llenos de la misma cantidad de líquido y los hilos transparentes que sostenían las figuras colgaban sueltos en cada nicho.


Matemática alquimizada

Texto de sala

Gabriel Catrén, un físico convocado para esta muestra colectiva, se encontraba trabajando unos textos que giraban en torno a las nociones topológicas de borde. En varias charlas previas a la muestra, habíamos propuesto la idea de discutir estas cuestiones abstractas matemáticas con una ilustración no mensurable desde el arte visual. La instalación que resultó de esta discusión incluyó textos de Gabriel musicalizados por Gustavo García y Fernando Jobke. El trabajo fue hecho sobre la idea de la disolución de los bordes en tres figuras puras. La velocidad de esta transformación es aumentada por una luz puntual sobre cada una de estas figuras. La sombra proyectada representa la inestabilidad de las formas y evidencia la imposibilidad de aislar las dimensiones topológicas espaciales de las temporales. La matemática queda de lado en esta fuerte transformación alquímica de las formas en alimento.


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